Viajar en familia a Cuenca significa alojarse en hoteles que combinan historia, naturaleza y servicios pensados para niños. En el centro histórico destacan opciones como el NH Ciudad de Cuenca (puntuación 88/100) con gimnasio y desayuno buffet, o el Parador de Cuenca, un antiguo convento con piscina al aire libre y vistas directas a las Casas Colgadas. Si prefieres tranquilidad, en las afueras encontrarás el Hotel Boutique Pinar, con habitaciones con terraza y jardín, o el complejo Rural Arco Iris, que ofrece dos piscinas, campo de fútbol y zona de barbacoa. Los presupuestos van desde 70€ por noche en hoteles básicos hasta más de 150€ en establecimientos de lujo, siempre con opciones de parking gratuito y desayuno incluido.
Entre los más valorados por las familias, el El Nido de Ballesteros (93/100) sorprende con su jardín, bañera de hidromasaje y desayuno excepcional. El Hotel Resort Cueva del Fraile, a 10 minutos del centro, ocupa un monasterio del siglo XVI con piscina estacional y extensos jardines. Para quienes viajan con niños pequeños, el Leonor de Aquitania, en pleno casco antiguo, ofrece spa y vistas al barranco del Huécar. Reserva con antelación en temporada alta y elige hotel con parking si llegas en coche, ya que el centro histórico tiene calles peatonales.
