Los hoteles en el centro histórico de Palma de Mallorca ofrecen una ubicación inmejorable para explorar la ciudad. Desde establecimientos boutique en palacios restaurados como el Summum Boutique Hotel Meliá Collection hasta opciones más asequibles como el Hotel Almudaina, hay alojamiento para todos los presupuestos. Muchos disponen de terrazas con vistas a la catedral y piscinas en la azotea, ideales para relajarse tras un día de visitas.
Entre los mejor valorados destacan el Sant Francesc Hotel Singular, con su piscina en la azotea y spa, y el Es Princep, que combina lujo y vistas al puerto. Para viajeros de negocios, el HM Jaime III ofrece un completo spa, mientras que el Nivia Born Boutique Hotel es perfecto para quienes buscan un ambiente sofisticado en el corazón del casco antiguo. Reservar con antelación es recomendable, especialmente en temporada alta.
