Dormir en primera línea de playa en Marbella significa despertar con el Mediterráneo a pocos metros. Desde el paseo marítimo de la Milla de Oro hasta la zona de Nueva Andalucía, estos hoteles ofrecen acceso directo a la arena, piscinas exteriores con vistas al mar y servicios que van más allá del alojamiento. Algunos, como el Marbella Club Hotel - Golf Resort & Spa, conservan la esencia de la antigua residencia privada del Príncipe Alfonso von Hohenlohe, con jardines tropicales, restaurantes de cocina internacional y un programa infantil con bosque encantado. Otros, como el Nobu Hotel Marbella (solo adultos), combinan la gastronomía japonesa-peruana con un ambiente nocturno animado en La Suite night club. La mayoría de estos establecimientos cuentan con parking privado, wifi gratuita y varias piscinas, y se sitúan a menos de 10 minutos en coche del casco antiguo o de Puerto Banús.
El presupuesto varía según la categoría: un hotel familiar como el Globales Cortijo Blanco, en San Pedro de Alcántara, ofrece tarifas más ajustadas con parque acuático y animación diurna, ideal para viajar con niños. En el extremo opuesto, el Hotel Don Pepe Gran Meliá o el Puente Romano Marbella representan la opción premium, con spa, acceso a playa privada y restaurantes de especialidades. Si buscas algo intermedio, el Barceló Marbella, en Guadalmina, se encuentra a 200 metros del Club de Golf Guadalmina y ofrece pensión completa con buffet. Ten en cuenta que algunos hoteles solo admiten adultos, como el Hard Rock Hotel Marbella, a poca distancia de la playa de Nueva Andalucía y del Casino Marbella. Para decidir, compara las puntuaciones de los huéspedes (entre 75 y 94 según el establecimiento) y revisa las fechas de apertura de las piscinas, sobre todo en temporada baja. Reserva con antelación para conseguir mejores tarifas, especialmente en julio y agosto, cuando la ocupación alcanza el 90%.
