En Barcelona, un hotel con piscina no es solo un lugar para refrescarse: es una estrategia para aprovechar al máximo el clima mediterráneo. Tras un día recorriendo el Barrio Gótico o paseando por Las Ramblas, poder subir a una terraza y darse un baño cambia por completo el descanso. Las opciones más recomendadas se concentran en zonas céntricas como el Gótico o el Eixample, con establecimientos de 4 estrellas que rondan los 100-150 € por noche, según temporada.
Entre las alternativas mejor valoradas está el Do Plaça Reial, Sonder Hotel by Marriott Bonvoy, situado en la propia Plaza Reial. Cuenta con piscina en la azotea, spa con sauna y habitaciones amplias con minibar gratuito. Otra opción sólida es el Acevi Villarroel, a 15 minutos a pie de Plaza Catalunya, que ofrece piscina cubierta y al aire libre en la azotea, además de acceso gratuito al spa con baño turco y gimnasio. Para quienes prefieren un ambiente más íntimo, la Àmfores Boutique Guest House, junto al Palau de la Música, tiene una pequeña piscina de temporada (de mayo a octubre) en su terraza y está en un edificio de origen medieval reformado.
