Viajar a Marrakech con un presupuesto ajustado no significa renunciar a una estancia con encanto. En la ciudad ocre, los hoteles económicos se concentran en dos zonas clave: la Medina, cerca de la plaza Jemaa el-Fna y la mezquita Kutubía, y el barrio de Gueliz, más moderno y con fácil acceso a la estación de tren. Por unos 40-70 € por noche, es posible alojarse en establecimientos con piscina al aire libre, terraza con vistas al Atlas, baño privado y desayuno incluido. Muchos ofrecen además traslado al aeropuerto, conexión WiFi gratuita y, en algunos casos, spa con hammam y sauna.
Entre las opciones mejor valoradas destacan el Riad Dar Ten (puntuación 9,1), con piscina interior y desayuno excelente a 5 minutos de la plaza principal, y el Riad Milouda, que combina dos piscinas, spa y una ubicación inmejorable junto al Palacio de la Bahía. Para quienes prefieran el bullicio de Gueliz, el Hotel Oudaya & Spa ofrece piscina al aire libre, bar en la piscina y sauna, mientras que el Hotel Racine cuenta con centro de fitness y hammam. Todos estos alojamientos son ideales para viajeros que buscan confort básico sin gastar de más, ya sea en familia, en pareja o en solitario.
