Dubrovnik combina su casco antiguo amurallado con una costa de aguas cristalinas donde varios hoteles ofrecen acceso directo al mar. Estos alojamientos se concentran en tres zonas principales: la península de Lapad, ideal para familias por sus playas de guijarros y paseos junto al agua; Babin Kuk, al noroeste, con hoteles resort que incluyen servicios de spa y piscinas; y la costa este, cerca de Banje Beach, donde se encuentran opciones boutique con vistas al mar. Los viajeros que quieran caminar hasta el centro histórico sin usar transporte deben considerar hoteles en el área de Ploče o aquellos situados a menos de 15 minutos a pie de la Puerta de Pile.
Los precios varían según la temporada: en julio y agosto, un hotel de 4 estrellas con playa propia oscila entre 250 y 400 € por noche; en primavera u otoño, las tarifas bajan a 120-180 €. Entre los mejor valorados está el Hotel Excelsior, con 93/100 de puntuación, spa de 850 m2 con acceso directo a la playa y tres restaurantes. El Hilton Imperial Dubrovnik (90/100) combina su ubicación céntrica con desayuno excelente y piscina cubierta. El Valamar Lacroma Hotel ofrece 1800 m2 de spa, piscina exterior e interior, y acceso a la playa de pebbles con bandera azul. Si buscas algo más sencillo, La Dolce Villa 1 (98/100) cuenta con apartamentos con cocina equipada a 7 minutos de Banje Beach. Recomendación práctica: varios hoteles ofrecen parking privado gratuito, como el Royal Blue Hotel en Babin Kuk, útil si llegas en coche alquilado.
