Planificar unas vacaciones familiares en Spa (Bélgica) no implica renunciar al relax. En esta ciudad balneario, varios hoteles combinan instalaciones de bienestar para adultos con zonas acuáticas donde los más pequeños también tienen su espacio. Por ejemplo, el Radisson Blu Balmoral permite el uso de su piscina interior a los niños a partir de las 16:00 horas, mientras que los mayores disfrutan del spa, la sauna y el hammam durante la mañana. El Château du Haut-Neubois, ubicado a solo 7 km del circuito de Spa-Francorchamps, ofrece un ambiente más exclusivo, con habitaciones adaptadas y acceso a un centro de bienestar con sauna, baño de vapor y bañera de hidromasaje.
En cuanto al presupuesto, la mayoría de estos hoteles se sitúan en una gama media-alta, con tarifas que rondan los 100-200 € por noche dependiendo de la temporada. Las zonas más recomendadas para alojarse son el centro de Spa, cerca de los thermes y restaurantes, o los alrededores verdes, como el valle del Wayai, ideales para familias que buscan tranquilidad. Además de la piscina, muchos hoteles ofrecen desayunos buffet con opciones para niños, parking gratuito y conexión WiFi. Si viajas con pequeños, verifica los horarios de acceso a las áreas de spa, ya que algunos establecimientos restringen la entrada a menores en ciertas franjas horarias.
