Sarria, punto de partida del Camino de Santiago, ofrece casas rurales que combinan la independencia de un piso turístico con los servicios de un hotel. Las opciones mejor valoradas rondan los 80-100 € por noche para grupos o familias, e incluyen cocina equipada, terraza y aparcamiento privado. Dos direcciones destacan por su puntuación: Casa Do Bosque (95/100) y Casa-Nova Centro (93/100), ambas con wifi gratuito y orientadas a viajeros que buscan calma tras la etapa del Camino.
Para una estancia céntrica, Casa-Nova Centro, en la calle Mayor, es una casa con ascensor y habitaciones familiares donde puedes dejar el coche a 200 metros. Si prefieres un entorno más rural, Casa Do Bosque dispone de piscina exterior, zona infantil y está a 4,7 km de la Fortaleza de Sarria. A Travesía Dos Sonos, en Pedreiras, es la opción económica para peregrinos: cuenta con cocina completa y recepción en cuatro idiomas. Los alrededores de la estación de tren y el barrio de A Ponte son los más prácticos para quienes llegan en transporte público.
