En Barcelona, las casas de vacaciones ofrecen una alternativa a los hoteles tradicionales, especialmente para grupos grandes o familias. En Gràcia, Villa Victoria Barcelona es una villa neoclásica con piscina privada, jardín y capacidad para 16 personas; su puntuación de 9,6 la convierte en una opción destacada. Para quienes prefieren una estancia más urbana, la Masia Can Felix Santa Fe ofrece una experiencia rural a las afueras, con jardín, barbacoa, lavadora y acceso a actividades como yoga o ciclismo, a 13 km del Parque Natural del Montseny.
Con presupuestos que varían según la temporada y la ubicación, los precios de estas propiedades suelen rondar entre los 100 y 300 euros por noche para grupos medianos. En Sants, el Stay U-Nique House Torre Damians destaca por su cercanía a la estación de Sants (700 m) y al aeropuerto (10 km), siendo ideal para viajeros que buscan conexiones rápidas. Otra opción, el Holiday Home La Casa Azul, incluye aire acondicionado, cocina equipada y parking privado; se encuentra a 19 minutos caminando de la playa de Nova Icaria y a 1,6 km de la Sagrada Familia. En todos los casos, conviene verificar la disponibilidad de ascensor, ya que no todas las casas cuentan con este servicio.
