Las villas en Altea ofrecen alojamientos independientes con cocina completa, terraza y, en muchos casos, piscina privada o comunitaria. Los precios varían desde opciones económicas como Casa Fénix (desde 68€/noche) hasta propiedades de gama alta como Los Azules de Altea. Las zonas más demandadas son el casco antiguo (a pocos pasos de la playa de L'Espigó) y la playa de La Roda, ambas con fácil acceso a restaurantes y comercios. La mayoría de las casas incluyen wifi gratuito, aparcamiento y aire acondicionado; algunas admiten mascotas (Casabella Le Patio) o disponen de servicio de traslado (Casa Carmen Altea).
Entre las mejor valoradas destacan La Casita Marinera y Casa Pepita, ambas con 95/100. La primera es un chalet frente al mar con zona de playa privada y equipamiento para deportes acuáticos; la segunda ofrece vistas al mar desde la terraza y está a 400m de la playa. El Bungalow Altea (94/100) combina proximidad al casco antiguo con piscina al aire libre y barbacoa, ideal para grupos. Para quienes buscan tranquilidad, Finca Barahona (88/100) cuenta con piscina y jardín en un entorno de montaña. Se recomienda reservar con antelación, especialmente en julio y agosto, y verificar si el alojamiento incluye toallas y ropa de cama.
