Santillana del Mar, declarada conjunto histórico-artístico, concentra en su casco antiguo una de las ofertas de alojamiento más auténticas de Cantabria. Las hospederías y posadas de la villa ocupan casonas de los siglos XVIII y XIX con muros de piedra, vigas de roble y jardines interiores que apenas han cambiado desde su construcción. La mayoría se sitúa a menos de 10 minutos andando de la Colegiata de Santa Juliana, el monumento románico más relevante de la región, y a 30 kilómetros del aeropuerto de Santander. Entre las mejores valoradas destacan Posada de la Abadía - Adults Only, con una puntuación de 9,3 y zona de salón con chimenea, y Posada La Fontana, que alcanza un 9,3 gracias a sus habitaciones insonorizadas y desayuno continental con tortitas. Los precios oscilan entre 45 € y 85 € por noche en temporada media, e incluyen siempre wifi gratuita, calefacción y, en casi todos los casos, parking privado sin coste adicional.
La oferta de hospedajes en Santillana del Mar se reparte entre el casco histórico, ideal para quienes quieren dormir junto a la Colegiata y los soportales medievales, y la periferia rural, a 2 o 3 kilómetros del centro, donde el silencio y las vistas a los picos de Europa son la norma. Hospedaje Villa Pilar, a 100 metros del centro, ofrece habitaciones con vistas a la montaña y servicio de traslado al aeropuerto. Posada La Leyenda, a 2,5 kilómetros, compensa la distancia con piscina exterior y bañera de hidromasaje. Para familias, Posada La Cabaña de Salmon dispone de habitaciones con camas supletorias, sonorización completa y lavadora de uso libre, mientras que Pensión Castio, a 14 minutos de la iglesia, sirve desayunos con productos locales en la habitación. Todos los establecimientos aplican política de no fumadores y ofrecen entrada y salida autónomas. Conviene reservar con antelación en julio y agosto, cuando la ocupación supera el 90%, y comprobar si el precio incluye el desayuno, que en establecimientos como Posada La Fábula alcanza puntuaciones de 9 sobre 10.
