Liérganes, en pleno valle del Miera, ofrece un puñado de casas rurales pensadas para quien busca naturaleza sin alejarse de la costa. Alojarse aquí significa dormir en construcciones tradicionales cántabras, con jardín privado, barbacoa y aparcamiento gratuito, y despertar rodeado de montañas a solo 23 km del aeropuerto de Santander o 30 km del puerto y el Palacio de Festivales. La mayoría son casas de varias habitaciones, ideales para familias o grupos, con cocina equipada y zonas exteriores para comer al aire libre.
Entre las opciones mejor valoradas, destaca La Casa del Chileno, con 4 habitaciones, vistas al mar y a la montaña, y terraza solárium; su puntuación de 89/10 la convierte en una elección sólida para escapadas en pareja o con niños. También sobresale Cabana Pasiega Las Lugas, que cuenta con sala de juegos, parque infantil y ambiente familiar (90/10 de valoración). Los precios oscilan entre 90 y 130 euros por noche según temporada, y conviene reservar con antelación en verano. Si viajas con mascota, algunas casas aceptan animales; verifica antes de confirmar.
