Arzúa, en pleno Camino de Santiago, ofrece una selección de casas rurales que combinan historia y comodidad. Estas propiedades, a menudo pazos o casas de labranza restauradas, disponen de piscina al aire libre, desayuno incluido y aparcamiento gratuito. Los huéspedes pueden esperar jardines amplios, terrazas y, en algunos casos, restaurantes con cocina tradicional gallega. Los precios varían, pero la mayoría son accesibles para peregrinos y familias.
Entre las opciones mejor valoradas, Pazo de Sedor (91/100) ofrece servicio de habitaciones y bicicletas de alquiler. Casa Assumpta (93/100) cuenta con piscina, restaurante mediterráneo y transporte gratuito. Pazo de Brandeso & Country Club (94/100) destaca por su piscina estacional y su club de campo. Aldea A Paínza (93/100) ofrece vistas a la montaña y barbacoa. Fogar de Lecer (93/100) es una casa rural recién renovada con restaurante. Casa Meiga (96/100) impresiona con sus habitaciones con aire acondicionado y bar. Todas son ideales para familias y peregrinos.
