Para una estancia en Calpe sin pagar de más, los bed and breakfast ofrecen una alternativa práctica a los hoteles tradicionales. En esta modalidad, el desayuno está siempre incluido, y los precios suelen ser más ajustados que en un hotel convencional. Hostales como el Hostal Gran Sol, a 2,6 km de la playa de La Fustera, cuentan con piscina al aire libre, restaurante y opciones vegetarianas y sin gluten. Casa Los Pinos Calpe Playa, por su parte, se sitúa a 8 minutos a pie de Cala del Mallorquí y dispone de piscina infantil, bar y aparcamiento privado gratuito. Ambos ofrecen WiFi sin coste adicional.
Para llegar a estos alojamientos, la Costa Blanca cuenta con el aeropuerto de Alicante-Elche a unos 80 km, y el área está bien comunicada con el parque natural del Peñón de Ifach (a menos de 3 km). Se recomienda reservar con antelación en temporada alta (junio-septiembre), ya que la demanda es alta. Si viajas con niños o buscas un ambiente familiar, los establecimientos con piscina y habitaciones amplias son una buena elección. Para los amantes del buceo, la zona ofrece escuelas y salidas organizadas. En definitiva, una opción sencilla y funcional para explorar Calpe y sus alrededores sin renunciar al confort.
